El calendario argentino, pieza 12

La geografía es una variable del cronograma

En una liga de un país chico el viaje es un detalle logístico. En Argentina, y todavía más cuando aparecen las competencias continentales, es una variable que condiciona el día en que se juega, cuándo se vuelve a jugar y qué once puede presentar un entrenador. El país mide miles de kilómetros de norte a sur, el continente agrega ciudades ubicadas muy por encima del nivel del mar y las escalas aéreas entre países vecinos no siempre son directas. Esta entrega ordena esas variables sin atribuirles efectos que no se pueden medir desde afuera.

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Cuatro condicionantes geográficos del cronograma

Describimos condiciones y decisiones organizativas, no ventajas deportivas: ningún factor de esta lista determina un resultado.

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Las distancias internas ya son un problema propio

Un torneo nacional argentino cruza varias regiones climáticas y husos de viaje que se cuentan en horas de vuelo o en jornadas enteras de micro, sobre todo en las categorías del ascenso, donde el presupuesto de traslado es más ajustado. Por eso las divisiones federales se organizan por zonas geográficas: no es una cuestión deportiva sino de costos y de tiempo de viaje.

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La altura aparece sobre todo fuera del país

Las sedes ubicadas a gran altitud del continente están en países vecinos, y un club argentino se cruza con ellas en las competencias internacionales más que en el torneo local. Dentro de Argentina hay ciudades del noroeste con altitud apreciable, pero el salto que obliga a replanificar un viaje es el de esos destinos continentales.

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Llegar con antelación o llegar sobre la hora

Ante un partido en altura conviven dos estrategias opuestas: viajar con varios días de anticipación para aclimatarse o llegar lo más cerca posible del inicio para reducir la exposición. Cuál se elige depende del cuerpo médico de cada club y del calendario de esa semana. No hay consenso público sobre cuál funciona mejor, y nosotros no estamos en condiciones de zanjarlo.

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La vuelta también ocupa lugar en la agenda

El regreso de un viaje internacional suele caer de madrugada y consume el día siguiente entero. Cuando el partido local está pactado para el sábado, ese regreso deja muy poco margen de entrenamiento, y es la causa habitual de que se pida correr el horario al domingo o al lunes. Los pedidos se resuelven caso por caso y no siempre se aceptan.

Preguntas frecuentes

¿Jugar en altura decide el resultado de un partido?

Es una condición del ambiente que afecta el esfuerzo físico, y por eso los clubes la planifican, pero de ahí no se sigue que un resultado esté decidido de antemano. Un partido depende de demasiadas variables como para atribuirlo a una sola, y nada de lo que decimos acá sirve para anticipar cómo va a terminar un encuentro.

¿Hay ciudades de altura dentro de Argentina?

Sí, en el noroeste hay localidades a altitud considerable y algunos partidos oficiales se juegan allí, sobre todo en categorías federales y en instancias de copa con sede designada. El salto respecto de las sedes habituales existe, aunque es menor que el de los destinos continentales más conocidos por este tema.

¿Por qué algunos partidos se juegan un lunes?

Suele ser el resultado de acomodar viajes y descansos: un club que volvió tarde de una jornada continental, un estadio ocupado por otro evento o una franja televisiva que quedó libre. El lunes funciona como válvula de escape de la grilla, y por eso los partidos que aparecen ahí muchas veces involucran a un club que jugó afuera esa semana.